jueves, 8 de junio de 2006

Por fin llegó el Mundial

Es difícil sustraerse del ambiente mundialero. La no participación de Chile no afecta el entusiasmo con que esperamos el inicio del Mundial. Incluso podemos mirarlo con otros ojos, ya que en esta ocasión no lo sufriremos, lo gozaremos desde afuera. Aunque no es lo mismo, por cierto, pero para quienes gozamos el fútbol, esta fiesta es imperdible, con selecciones que prometen buen juego y espectáculo, partiendo por el ultra favorito, Brasil, acompañado de otras potencias como Inglaterra, Argentina, Italia, Francia y el dueño de casa, Alemania.
¿Será este el acontecimiento deportivo más importante del mundo? Para algunos, claro que sí, sin discusión. Para otros, entre los que me incluyo, las Olimpiadas de verano son más importantes, por cantidad de países participantes y número de atletas compitiendo (más de diez mil), además de contar entre sus competencias con un mini mundial de fútbol sub 23. Pero esa es otra discusión, aquí estamos esperando ansiosos el partido Alemania v/s Costa Rica que abre el Mundial, mañana a las 12 horas (hora chilena).
En este mes tendré que hacer malabares para tratar de ver la mayor cantidad de partidos posibles. Partir más tarde a la oficina, para ver algo de los partidos que se inician a las 9 de la mañana, no hacer reuniones a mediodía, almorzar donde haya televisión, tomarse un par de horas cuando el partido sea imperdible, en fin, algo hay que hacer. Mal que mal, esto es sólo cada cuatro años.
Y mis favoritos. Creo que Brasil no gana el Mundial. Pecará de soberbia justo cuando menos deba y quedará eliminado, quizás en semifinales. Me gustaría que ganara Inglaterra y equipo tiene para hacerlo. También le asigno posibilidades a Italia y Argentina. Ahora bien, esas son mis preferencias, pero creo que Alemania ganará finalmente el Mundial. Siempre llegan a instancias finales, de hecho son los que más finales han disputado y en su casa se harán respetar.

miércoles, 24 de mayo de 2006

Del baúl de los recuerdos

La memoria es muy frágil (y la mía más que ninguna al parecer) y a veces los recuerdos pierden esa temporalidad tan importante para fijarlos en el tiempo. En este caso particular, recordaba perfectamente el hecho, pero no así la fecha -y estaba bastante perdido en realidad- y lo que era más trágico para mí, había extraviado lo único que me permitiría comprobar ese dato y además reproducir lo obrado: me refiero a las planillas de anotación de las partidas de ajedrez del III torneo sudamerica de ajedrez interempresas, que jugamos en Brasil a principios de la década del '90 con el representativo de Entel y que ganamos con holgura.
Aunque parece nimio, estas planillas las busqué toda la vida. Eran el único testigo de esa época tan linda en que el ajedrez llenaba parte importante de mi vida y me daba grandes satisfacciones. Quizás esto sólo lo comprendan quienes hayan jugado ajedrez en forma competitiva, y por esto la importancia de guardar como recuerdo las planillas en que se anota la partida, se consigna el resultado de la misma y se firma en señal de aceptación de éste, como puede verse en la imagen que acompaña estas palabras.
Pero resulta que las tenía mi padre, gran ajedrecista que representó muchas veces a Chile en encuentros internacionales, quien me las entregó hace unos días al encontrarlas casualmente.
Así, volvieron a mis manos esas añoradas -y perdidas según creía- planillas que reabrieron estos hermosos recuerdos. Dicho torneo se jugó a fines de abril del año 1992, en Caiobá, pequeño balneario turístico brasileño, cercano a Curitiba. Por nuestro país participaron, además de Entel, los equipos de CTC y MOP, reforzados por grandes ajedrecistas. Participaron además equipos argentinos, brasileños y peruanos, con el beneficio de contar con un jugador profesional en sus filas.
Nuestro equipo lideró todo el torneo. Lo conformaban grandes jugadores, como Rodrigo Vázquez (actual Gran Maestro), Marcelo Duarte, Manuel Abarca, todos campeones chilenos de la especialidad y los otros de menos pergaminos entre los que recuerdo a Leonardo Avila, Pablo Toloza y Francisco de La Puente.
Mi actuación, jugando en los tableros quinto y sexto, fue destacada: cuatro triunfos y un empate, en la ronda final y por acuerdo de los capitanes, ya que con eso asegurábamos el primer lugar.
Muy buenos recuerdos de esos tiempos: el hotel bastante bueno (no tanto como el Hotel O'Higgins de Viña del Mar, sede del campeonato anterior y donde igualamos el primer lugar con el equipo de la CTC), el mar exquisito, la comida ídem, en fin, todo estupendo.
Y todos estos recuerdos se gatillaron por unas simples planillas de ajedrez, que para mí son un verdadero tesoro.

jueves, 11 de mayo de 2006

Nuestro Mr. Hyde a veces aflora

A todos nos ha pasado más de alguna vez. Al calor de una discusión perdemos los estribos, nos enojamos descontroladamente, la ira nos invade, nos nubla la razón, atacamos y agredimos verbalmente -al menos en mi caso jamás físicamente- sin medir las consecuencias, sin considerar que esas palabras hirientes dejan huellas indelebles en quienes las reciben, sin sopesar el daño que producen, que no se soluciona luego con un simple perdón.
Es como la clásica historia que todos conocemos del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, en que el connotado y respetable doctor inglés se transforma en el asesino y despreciable Mr. Hyde, que representa lo más bajo del instinto humano, el odio, la furia, la venganza, en fin, en una palabra: el mal.
Y eso parece que sucede con nosotros cuando perdemos la razón: aflora nuestro propio Mr. Hyde que permanece la mayor parte del tiempo dentro nuestro sin que lo percibamos, como dormido, sin aparecer, sin hacerse notar, hasta que estalla y se apodera de nosotros, actuando en su salsa, rodeado de ira, demostrando a veces tanto resentimiento que llega a parecer odio, en una actuación que pronto quisiera olvidarse pero muchas veces las secuelas quedan por largo tiempo, dependiendo del daño que se haya hecho.
Lo importante es conseguir que este Mr. Hyde que habita en todos nosotros no resucite, no se presente, controlarlo, para que no vaya a pasar que él nos controle a nosotros, apareciendo cada vez más seguido y apoderándose finalmente de nuestra personalidad, como le pasó al pobre Dr. Jekyll.

viernes, 28 de abril de 2006

¡Qué pésima atención!

La Banca en Chile ha obtenido en los últimos años sus más altos beneficios. Sólo en los tres primeros meses del año las utilidades de los bancos que operan en Chile subieron hasta los 432 millones de dólares, siendo la principal entidad del país, el banco Santander Santiago, el que ganó más, con US$ 122 millones.
Pero si nos asombramos de estas extraordinarias ganancias en un país pequeño como el nuestro, deberíamos hacer algo por la pésima -asquerosa más bien- atención que brinda justamente este banco, el mayor y el que obtiene más utilidades. Deberíamos exigirle una mejor atención.
Que uno que no es cliente de ese banco se demore más de una hora (72 minutos para ser más preciso) en cambiar un cheque es francamente insoportable. Que existan muchas sucursales exclusivas para clientes y pocas para público en general -que además atienden preferentemente a sus clientes- me parece un despropósito y refleja la poca importancia por los no clientes, los cuales tienen que hacinarse por horas para hacer un simple trámite.
Y me dirán que esto pasó pues es fin de mes, pero lo cierto es que ocurre siempre. Desde la fusión de los bancos Santander y Santiago hace ya algunos años, la calidad del servicio decayó muchísimo. Puede ser un muy banco para sus clientes pero la verdad es que deja mucho que desear para quienes no tienen la suerte de serlo.
No pude encontrar en el banco un libro de reclamos o donde realizar mi queja. No me quedó más que plasmarla aquí. Es verdaderamente asqueroso tener que ir al Santander a hacer un trámite sin ser cliente. No se lo doy a nadie.

lunes, 24 de abril de 2006

Contingencia política

Había estado algo alejado de la contingencia política (en realidad, no quería escribir sobre algo en especial que me molestaba bastante) pero llegó la hora de tocar ciertos temas, algo complejos para los partidarios de la Concertación en general y de Michelle Bachelet en particular.
En primer lugar, no me ha gustado que muchos -cerca del 75% según el vespertino La Segunda- de los funcionarios del gobierno anterior se hayan repetido el plato. Claro, en los nombramientos más visibles (léase Ministros, Intendentes y otros) casi no hubo repetición de rostros, pero sí en los otros cargos de confianza de la Presidenta, que llegan a ser alrededor de 5000 mil. Ha habido una repartición de cargos (el cuoteo político que le llaman) en que sólo es posible observar una rotación de nombres, ya que siguen los mismos de siempre, rotando cual sillita musical alrededor de puestos vacantes. Definitivamente, esto no me gustó para nada; esperaba mayores cambios, otros aires en las estructuras del gobierno y que éste no sea más que una gran agencia de empleo para la Concertación.
Segundo, queda claro para todos que Bachelet no es Lagos (el ex Presidente, por supuesto): no tiene el manejo comunicacional ni la soltura para hablar de cualquier tema que demostraba el ex Presidente -aunque no supiera del tema y se equivocara, daba la impresión de saber- por lo cual sus errores son más notorios y la prensa obviamente se les enrostra. Debe manejarse mejor en esto.
Y por último, se nota una descoordinación salvaje en todo el aparataje comunicacional, con contínuas volteretas: lo que se dijo ayer ya no es lo mismo que se dice hoy; ministros y subsecretarios se contradicen, etc., situación que no habla bien de este importante aspecto, que puede ser vital a la hora de evaluar la actuación de las autoridades.
Ahora bien, obviamente no todo ha sido negativo, es más, se han hecho cosas buenas y así lo ha creído la ciudadanía al respaldar fuertemente la gestión de Bachelet en estas primeras semanas de gobierno. Incluso Lavín se manifestó conforme con estos primeros días.
Habrá que esperar a cumplir los primeros 100 días de gobierno y evaluar el cumplimiento de las medidas fijadas para ese período para hacerse una idea más precisa del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Suerte en todo caso.

miércoles, 12 de abril de 2006

El Evangelio de Judas

El domingo pasado vi un interesante programa en el canal de la National Geographic denominado "El Evangelio prohibido de Judas" en el cual se planteaban cuestiones muy interesantes, tanto desde el punto de vista religioso como del histórico. El hallazgo del que supuestamente sería el Evangelio escrito por Judas replantearía muchas de las preconcebidas ideas sobre este vilipendiado apóstol que entregó a Jesús en manos de los soldados romanos. Por lo pronto, revelaría que Judas era el más cercano de sus apóstoles y el que lo entregara no era sino una tarea que le encomendó el propio Jesús.
Queda fuera de toda duda razonable la autenticidad de los papiros encontrados -luego de las pruebas tan detalladamente descritas en el programa- pero no se responde contundentemente si la eliminación de este supuesto Evangelio de Judas, junto con otras decenas más de ellos, es un hecho cierto y aceptado por la Iglesia.
Cabe recordar que la Biblia sólo contiene cuatro Evangelios (los de San Marcos, San Mateo, San Lucas y San Juan, los que sin excepción tratan de traidor a Judas) y el de Judas sería uno de los denominados Evangelios Apócrifos, los que no son reconocidos como inspirados por Dios, porque simplemente buscaban satisfacer la curiosidad de algunos, o contenían leyendas fantasiosas respecto a Jesús, o explicaban opiniones particulares de algunos grupos religiosos acerca de Cristo, según así reza parte de la declaración que emitió ayer la Conferencia Episcopal chilena.
Muy interesante todo lo relacionado con los primeros año de la Iglesia, o más bien, de los cristianos que seguían a diversos maestros que predicaban la palabra de Jesús. Yo que estaba feliz de ser agnóstico aprendí que en sus orígenes estos eran cristianos y los seguidores de Judas estarían entre ellos. Los orígenes del Judaísmo también eran abordados por el excelente programa, un estreno mundial avalado por esta prestigiosa organización.Como era de suponer, la Iglesia chilena reaccionó llamando a los fieles católicos a no dejarse sorprender por falsificadores de todo tipo y que la revelación de National Geographic no afecta en nada la fe católica.

domingo, 9 de abril de 2006

Semana Santa: período de reflexión

Reflexión. Que manera de hacernos falta. La vertiginosidad de la vida actual muchas veces nos impide hacer esta tarea imprescindible. No tenemos tiempo para aquella. Y realmente la necesitamos. No sólo en esta semana de recogimiento para el cristianismo sino que en todo el año, en todo momento. Siempre.
Síntomas o ejemplos de que no nos tomamos un tiempo para reflexionar hay muchos. Cada uno lo sabe muy bien. Pasamos día tras día como autómatas, repitiendo una y otra vez un libreto -el libreto de nuestra vida- sin hacer nada por cambiarlo, sientiéndonos las más de las veces cómodos en una rutina que se come todo. Esperanzas y sueños sucumben ante esta rutina y lo más triste de todo es que no pensamos en ello; seguimos viviendo sin pensar, sin reflexionar en que podemos alterar el orden de las cosas, cambiar, ser mejor y tratar de ser felices.
Por supuesto, esto se me antoja como un fenómeno mucho más grande, que abarca al país todo. No puede ser si no así, ya que nuestras autoridades toman muchas decisiones basados en hechos coyunturales, sin mayor reflexión, lo que inevitablemente lleva a decisiones erróneas o al menos equivocadas. Falta de rigurosidad, falta de reflexión, falta de visión y previsión.
Quizás sean propios de un país joven como el nuestro, pero sin duda que podemos pedir y esperar más de quienes ostentan el poder. Y pedir sobre todo reflexión.

sábado, 25 de marzo de 2006

Buenas intenciones, escaso impacto

En esta última semana hemos sido testigos del anuncio de esperadas medidas en relación con las pensiones, medidas que encontraron una favorable acogida del mundo político, de todos los colores políticos, aunque -aceptando su buena intención- me parece que no resultan más que un parche o una manito de gato que no apunta a los problemas estructurales del asunto.
Me refiero principalmente al aumento del 10% de las pensiones mínimas y asistenciales. Es cierto que el universo de favorecidos es amplio (más de un millón cien mil pensionados), pero la verdad que ese aumento es casi irrisorio tomando en cuenta el monto de estas pensiones. En efecto, las pensiones mínimas bordean los 40.000 mil pesos, por lo que ese aumento se traduce en sólo 4.000 mil pesos más, lo que en la práctica significa poco más de un pancito más todos los días.
El punto es que ese nivel de pensiones es aberrante; es vergonzoso para un país que quiere entrar al desarrollo en el 2010 mantener ese nivel de miseria de las pensiones mínimas y lo peor es que si no se cambia drásticamente el sistema de pensiones, en unos años más el número de pensionados que sólo podrán optar a esta pensión mínima subirá dramáticamente colapsando absolutamente el sistema público.
He de esperar a que la Comisión encabezada por Marcel para estudiar el sistema de pensiones chileno dé buenos frutos y siente las bases para un profundo cambio del mismo, que permita a los pensionados -quienes dieron toda una vida de trabajo al país- jubilaciones dignas verdaderamente.

sábado, 18 de marzo de 2006

1ª semana del gobierno de Bachelet

El comienzo ha sido interesante, prometedor. La primera medida concreta, sin duda, ha sido un golpe de efecto importante. Me refiero a la atención gratuita para los adultos mayores de 60 años en el sistema público, los que deben pertenecer a Fonasa (Fondo Nacional de Salud). Obviamente no es para aquellos que pertenezcan a los sistemas privados de salud, ya que éstos cuentan en general con los recursos necesarios para costearse sus gastos en salud. A esto hay que agregar que se incorporarán nuevas patologías al programa AUGE, lo que configura un muy buen estudiado plan de inicio del gobierno de Bachelet, atacando uno de los sectores más postergados de la sociedad chilena.
También es destacable la fuerza con que todos han asumidos sus funciones. A surtido efecto el llamado a trabajar que hizo la Presidenta aduciendo lo corto de su período presidencial. Se han formado varias comisiones de estudio de temas importantísimos, como el previsional, que nos muestran un interés y unas ganas de trabajar que son muy bienvenidas.
Tampoco ha estado ajeno de polémicas estos primeros días de gobierno. El caso de los gobernadores que no pudieron asumir por diversos problemas no dejó una buena impresión. Quizás hubo un poco de improvisación en los nombramientos, pero lo bueno es que se resolvió con prontitud. En este tema llamó la atención que no se haya respetado el criterio de paridad de género, ya que los gobernadores varones doblaron a las gobernadoras.
¿Nos estamos quedando sin mujeres con capacidad para asumir cargos públicos? No lo creo, pero estimo que se hace necesario una explicación sobre la materia. A mí me sorprendió, aunque no me considero partidario de seguir ese criterio como norma, me parece que ameritaba una explicación a nivel gobernamental.
En resumen, aunque algunos digan que "escoba nueva siempre barre bien" creo que el gobierno de Bachelet ha partido con muy buen pie y espero que siga en esta senda. No creo que al cabo de estos 4 años seamos un país desarrollado -como dijo el nuevo Ministro de Hacienda- pero sí podemos ser un país más justo y mejor.

viernes, 10 de marzo de 2006

A las puertas de un día histórico

Mañana 11 de marzo de 2006 será un día histórico en nuestra historia republicana: asumirá la Presidencia de la República Michelle Bachelet. Las expectativas son altas, como nunca hay un sentimiento de igualdad que recorre el país, acentuado por la repartición igualitaria en cuanto a género de los cargos de exclusiva responsabilidad de la Presidenta.
Por mi parte, si bien tengo ciertas aprehensiones en temas muy puntuales que no quiero aún debatir, también recibo esperanzado el nuevo gobierno Concertacionista, esperando que se hagan realidad tareas prometidas que vayan en directo beneficio de la mayor parte de la población.
En este punto, espero un gran trabajo del área económica del gobierno, especialmente del Ministerio de Economía y de la naciente Subsecretaría de las Pymes, que si se cumplen en parte las promesas deberían convertirse en motores importantes que permitan disminuir las enormes desigualdades en el ingreso de los chilenos.
Ya resueltas en gran medida las problématicas macroeconómicas -que mantienen al país en lugares de privilegio en los índices internacionales en la materia- es hora de preocuparse del aspecto microeconónico, en donde las Pymes han tenido que soportar condiciones muy difíciles y no han podido transformarse en motores del desarrollo, como espero que ocurra en estos años que tiene por delante el entrante gobierno.
No me queda más que desear las mejores de las suertes al gobierno de Michelle Bachelet y confiar en que todos los chilenos, cual más cual menos, aportemos a que lleguemos al 2010 en mejores condiciones.