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jueves, 11 de marzo de 2010

Adiós Michelle Bachelet

Se produjo el cambio de mando en nuestro querido país. Tan acostumbrado a las catásfrotes y terremotos que las réplicas no quisieron estar ausentes de este evento y se dejaron sentir con fuerza.

La Tierra tiembla pues sólo así se hace escuchar. ¿Qué nos habrá querido decir? Quizás en cuatro años más lo sabremos. Nos alerta de seguro, quizás desea despedirse de nuestra Presidenta y resume el sentir de gran parte de la población.

Dejando de lado las bromas, quisiera dejar mis impresiones sobre el Gobierno de Michelle Bachelet y sobre su figura, tan bien evaluada por la población -con un 84% de aprobación, una cifra histórica, inalcanzable- y expresar mi parecer sobre el cambio que se nos avecina.

En primer lugar, me complace sobremanera que el sello del gobierno de Bachelet haya sido la cuestión social (lo que esperaba del Gobierno de Lagos). El énfasis marcado de protección social, como nunca antes se había visto, será recordado por mucho tiempo. Deja un legado difícil de igualar. En otras materias, quizá el Gobierno quedó al debe. Faltó un apoyo más decidido al crecimiento, a las empresas de menor tamaño y hubo problemas de gestión, pero en términos globales, me pareció un muy buen gobierno, quizás el mejor de la Concertación. Debo confesar que al comienzo de su mandato no la veía bien. Sentía que la atacaban de todas partes -sus propios correligionarios- y que no daba el ancho, pero en base a fuerza, coraje y talento fue doblándole la mano a todos y terminó siendo aceptada, querida y respetada por todos, tanto fuera como dentro del país. Un gran logro.

Ahora, la figura de la Presidenta ha salido fortalecida desde todos los ángulos, a pesar de las descoordinaciones ante el terremoto. Sus cualidades se han robustecido, así lo demuestran las encuestas que la sitúan sobre los 80% de aprobación desde hace varios meses. No hay otra figura pública como ella y desde ya la colocan como la mejor carta de la Concertación para las próximas elecciones presidenciales (2013). La Derecha política tendrá una dura tarea en tratar de torpedear su legado, pues el apoyo ciudadano es tan alto que será difícil cambiar la percepción tan favorable.

Por lo tanto, ya me considero un viudo de Bachelet, esperando su vuelta. Agradecido de su gestión al mando del país, de su cercanía, de su calidez humana. Le hizo muy bien a Chile tener una mujer en la primera magistratura de la Nación, y mucho mejor que esa mujer haya sido Michelle Bachelet. Gracias Presidenta y hasta pronto.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Segunda vuelta

Antes del tradicional recuento del año, quería dar mis impresiones sobre la segunda vuelta que se acerca a pasos agigantados. El resultado de las elecciones no me dejó nada contento, esa fue la razón por la que no escribí nada al respecto. Creo que fue un pésimo resultado para la Concertación, tanto en la Presidencial como en las Parlamentarias y el reconocimiento de este conglomerado ha sido más bien vago y pobre en relación con dichos resultados. Patétito fue -por ejemplo- el discurso de Pizarro, que parecía celebrar una victoria propia y la derrota de Piñera.

Pero ahora viene la batalla final. El resultado es más incierto que nunca. Si me piden una opinión hoy, gana Piñera. La ventaja que consiguió es muy amplia y la sensación de triunfo poderosa. Si se mantiene este estado de cosas, este statu quo, gana Piñera sin problemas. Ergo, el comando de Frei y la Concertación algo tienen que hacer.

Algunos han hablado de un terremoto político. Concuerdo con ello, si no se hace algo drástico, fuerte, importante, que produzca un vuelco en las percepciones de la gente, no habrá vuelta.

¿Qué debería ocurrir? Varias cosas desde mi punto de vista. La pimera, una refundación de la Concertación y de los partidos que la integran, con cambio de directivas incluido. Hay más de un 20 del electorado -más de 1 millón de personas, todos los que votaron por MEO- y quizás cuanto más del pobre 30% de Frei que están hastiadas del manejo cupular de los partidos, de ver los mismos rostros siempre. Un primer reencantamiento se produciría si se da un golpe de timón fuerte y entra gente joven y preparada a dirigir los partidos políticos. Eso supondría un quiebre convincente que atraería a un electorado que se ha alejado paulatinamente de la Concertación.

La segunda, una cirugía mayor al comando de Frei y a su discurso, pobre y carente de ideas atractivas. Queda muy poco tiempo, pero no todo está perdido. Mi percepción es que se puede ganar la elección, la derecha está muy cerca esta vez, pero tampoco le será fácil sumar ese 6% que le asegura conducir el país por los próximos años.

No da lo mismo quien gobierne. Y sobre todo no da lo mismo desde el punto de vista valórico. La derecha es conservadora, censuradora, controladora. Nos querrán decir que ver, que valores debemos tener, que hacer. Y eso no me gusta. Los aspectos macros, la economía, la probidad, etc., de seguro estarán bien, pero desde el punto de vista de las libertades individuales, la cosa no me gusta. Espero en estos días el anhelado terremoto político que de vuelta esta segunda vuelta.

martes, 10 de noviembre de 2009

Debate Presidencial

Bien bueno el debate de ayer organizado por canal 13 (Chile Debate). Por momentos fue un verdadero debate entre los candidatos, con fuertes ataques de lado y lado. Un formato mucho más dinámico que el anterior debate nacional preparado por TVN.

Me pareció bien conducido además por los dos periodistas, firmes en sus preguntas y firmes también para hacer respetar el tiempo asignado a cada cual, aunque no siempre se respetaba. En síntesis, un buen formato y buenos presentadores.

Ahora vayamos a lo sustancial. Cómo lo hicieron los candidatos presidenciales. En primer lugar, llama la atención la cantidad de tics y gestos que hace Piñera mientras hablan los demás. ¿Nerviosismo, ansiedad? No parecía, pues en general se manejaba bastante bien, aunque persistiendo en sus frases hechas. Fue duramente atacado por Enríquez-Ominami en varias oportunidades y por Frei, ocasionalmente.

Frei partió muy mal, lento, torpe con el formato que exigía rapidez, pero pronto se acomodó mejor y cumplió aceptablemente. No estuvo muy claro y abuso del torpe gesto aprendido en su campaña, pero intentó mostrar una diferencia entre candidatos y un ex Presidente. También sufrió ataques fuertes de Piñera y Enríquez-Ominami.

Arrate, sabiéndose sin nada que perder, mantuvo su acostumbrada sobriedad y salió bien parado en casi todos los puntos, incluidos ciertos emplazamientos individuales efectuados a los otros candidatos. Suelto y relajado, aportó humor y calidez y propuso ideas muy interesantes, no recogidas por las otras candidaturas.

Ahora bien, ¿cómo evaluar a Enríquez-Ominami si sólo se le entiende la mitad de lo que dice, y de esa mitad, la mayoría de los términos son rebuscados? ¿Será una estrategia diferenciadora? No sé, pero hay que reconocer que se maneja bien en televisión, sabe marcar los tiempos, juega con las cámaras, sólo le falta hablar bien! Pecó de confrontacional (encarado por lo mismo por Puñera) y no reconoció su falta de experiencia en política.

Entre paréntesis, por Twitter se podía seguir al minuto todo el debate y las opiniones de importantes periodistas y analistas (Matías del Río, Paulsen, Patricio Navia, El Mostrador, Radio Biobío, etc.) y de otros tantos anónimos como quien escribe, que aportaba con comentarios en caliente y frescos, muy interesantes y casi siempre divertidos. Un plus. Espero que para las elecciones, Twitter se convierta en un canal de información valiosísimo e instantáneo.

¿Pero quién gano? Difícil decirlo, déjemoslo en empate técnico.

domingo, 26 de abril de 2009

Vidal y el cuoteo político

Nunca he comulgado con el estilo de Francisco Vidal. No me gusta. No me gustaba como Ministro del Interior, ni menos como vocero de Gobierno. Ahora como Ministro de Defensa está algo más alejado de las cámaras y los micrófonos, lo que me parece bien.

Entiéndase bien, el estilo no me gusta, la forma. El creerse dueño de la verdad, la arrogancia, el sentirse patrón de fundo (frase que le gusta usar para designar a políticos de derecha). A veces -y muchas- tampoco estaba de acuerdo con el fondo de su mensaje y de sus críticas, pero eso ya es otro cuento.

Pero ahora, en el marco de una investigación judicial, el Ministro Vidal dice una verdad del porte de una catedral y se le viene encima todo el Gobierno. Y la Alianza también, para sacar sus dividendos políticos.

Sólo admitió que "en un régimen democrático en que una coalición llega al poder, se gobierna con los integrantes de esa coalición. Quien diga que no se gobierna así, está mintiendo". Simple y claro, y absolutamente verdad. Y agregó "llámelo cuoteo, repartija, yo lo llamo equilibrio en la representación".

Verdad y punto. Como dice en su columna el siempre certero y sensato Carlos Peña, "alguien pensaría en repartir el poder con los que perdieron la elección". Nunca. Que el Ministro del Interior y Escalona (para variar) digan que eso nunca ha pasado y que los partidos de la Concertación jamás han pedido algún cargo es simplemente mentira, como bien dice Vidal. Si en cada cambio de Gabinete intentan mantener los equilibrios en la representación: que si sale un DC del Gabinete debe entrar otro, pues sino se enoja la DC y niega apoyos, y así con todos los partidos. Es de una obviedad que irrita cuando intentan taparla. Molesta mucho más que nieguen esta verdad que el cuoteo mismo, que es inherente a la política.

Por lo mismo, también molesta e irrita que la Alianza diga que en el futuro gobierno de Piñera no habrá cuoteo. Claro, seguro que no gobernarán con la UDI ni RN, que los Ministros, Subsecretarios, Intendentes, Jefes de Servicios, etc. serán de esos partidos no hay ninguna duda, o pensarán dejar a tipos de la Concertación. Da risa pensar que alguien pueda creer eso. Todo no es más que simple palabrería.

domingo, 15 de marzo de 2009

Cambio de Gabinete

Estas últimas semanas han sido pródigas en noticias del ámbito político, dignas de comentarse. Partamos por el reciente cambio de Ministros, otro más en el gobierno de la Presidenta Bachelet.

Aplaudo la salida de Vidal de la vocería, pues sus constantes exabruptos ya no le hacían bien a nadie, al contrario, le hacían un flaco favor al gobierno sus constantes polémicas con Piñera y la oposición y sus comentarios rayando en la insolencia, que no se condicen con un cargo de tal envergadura e importancia. La llegada de Carolina Tohá liberará tensiones acumuladas y dará un nuevo cauce a la vocería de gobierno, que se centrará en aspectos positivos del mismo y no en una guerrilla de trincheras como la que tenía Vidal. Muy buen cambio, en pocas palabras.

Lo que no me gustó para nada -respecto del mismo tema- es que la señora Tohá debió renunciar a su escaño en el Parlamento, dejando su cargo de diputada, al cual había sido llevada por el mandato ciudadano -con mi voto incluido- lo que me parece al menos censurable, pues de alguna manera no cumple con su mandato constitucional ni con los anhelos de quienes la llevaron a ese sitio.

Ahora, lo de Alejandro Foxley hay que entenderlo como una lucha de poderes en que obviamente éste perdió. El episodio cubano claramente tuvo mucho que ver. Una pérdida sensible para el gobierno en momentos delicados por los problemas con Perú y su demanda internacional. Su sucesor tiene la capacidad suficiente para hacer una buena tarea.

Los enroques del Ministerio de Defensa tampoco me parecieron adecuados. Sacar a un Ministro que ya estaba plenamente compenetrado en sus tareas para llevarlo de Embajador a EE.UU. y poder a Vidal en una cartera tan delicada como Defensa parece una jugada arriesgada, por decir una palabra elegante, ya que Vidal no se ha caracterizado por ser ponderado y diplomático. No se cómo se toman las decisiones en La Moneda, pero creo que las miradas son más bien cortoplacistas y los escenarios no son debidamente evaluados, pues de otra manera no se explica que se exponga a sí mismo a eventuales problemas por "salidas de madre" inadecuadas del Ministro Vidal.

Dejando de lado esta materia, cada vez toma más fuerza el tema presidencial. La Concertación desgastándose en una primaria sin sentido, y los díscolos y descolgados de izquierda, más los no representados en el Congreso buscando un mecanismo para elegir un solo candidato, todavía tienen mucho que hacer para llegar a enfrentar con fuerza al aún disparado Piñera, y tiempo no les queda mucho. En otra oportunidad hablaremos más de este tema y del atractivo imán que es sentirse precandidato presidencial, ya que éstos proliferan por estos días.

domingo, 8 de febrero de 2009

Pin Pon

Pin Pon nació conmigo, a mediados de la década del '60. Recuerdo ya a comienzos del '70 que siempre lo veíamos en casa, junto al tío Valentín, aparecer en su casita y agrandarse para mostrarnos cosas mágicas, hacer todas las preguntas que no nos salían y enseñarnos a lavarnos la carita con agua y con jabón.

Pin Pon nos acompañó en nuestra primera infancia, en esa época en que todo era más tranquilo, incluyéndonos, en que la imaginación y los juegos eran más importantes, donde no existían Internet, Play station, Wii ni nada que se les pareciera y éramos felices jugando con cajas de cartones o juguetes de madera.

Pin Pon siempre nos acompañó y muchas veces nos sorprendimos cantándoles sus canciones a nuestros hijos (Pin Pon es un muñeco, con cuerpo de algodón, se lava la carita con agua y con jabón, se desenreda el pelo con peines de marfil, y aunque se da tirones, no grita y dice ¡uiii!), hasta el día de hoy.

Pin Pon siempre nos acompañará, pues pertence al imaginario colectivo de toda una generación. Ayer dejó de existir Jorge Guerra, el inolvidable actor que le dio vida a Pin Pon. Hace más de cuarenta años que nació este entrañable personaje infantil, único, travieso e inquieto como todo niño, de cuerpo de algodón, inmortal me atrevería a decir, atemporal también, pues seguirá vivo para nosotros y de nosotros es también la responsabilidad de mantenerlo así.

domingo, 8 de junio de 2008

Estamos en un espiral de malas noticias

Siento que todas las noticias e informaciones que recibimos de nuestro país se tiñen de malas nuevas, de pesimismo. Cuesta encontrar algo positivo, algo que nos suba el ánimo. ¡Si hasta el Colo perdió la final del Apertura!

A la lamentable muerte del General Bernales le han seguido muchas noticias y hechos francamente deprimentes. Huelgas y paros. Los estudiantes y los camioneros ponen en jaque al Gobierno con peticiones atendibles y nos afectan a todos los chilenos de una u otra manera. A su vez, la inflación no nos deja tranquilos, llegando a casi un 9% anual, lejos de las metas de las autoridades que la cifraban en el rango del 4,5 al 5%. El petróleo por las nubes. La delincuencia que se florea por estos días en barrios acomodados, lo que inquieta a quienes tienen más peso en este país. En fin, pésimas noticias por todos lados.

Aunque lo que me parece más grave es la reacción del Gobierno. Y aquí ya hay un problema: el Gobierno reacciona, no prevé los problemas, no logra darse cuenta por dónde viene pesada la mano. El tema de los impuestos específicos a los combustibles es un claro indicio, pues ya el año anterior se debieron tomar medidas más drásticas que habrían evitado un paro que pudo ser caótico y además habría ayudado a mantener la inflación a raya.

En este mismo orden de ideas, me parece que el trabajo del Ministro de Hacienda no puede ser bien evaluado. No se ha anticipado a las crisis por todos anunciadas, no ha impulsado con decisión el crecimiento y tampoco ha logrado tener un buen desempeño político, ganándose cada vez más la reprobación de sus propios correligionarios, cansados -como yo- de su peculiar forma de encontrar todo bien.

miércoles, 16 de abril de 2008

¡Qué tremendo autogol!

Y se aprobó finalmente -bastaba sólo uno de los cinco capítulos, y así ocurrió- la acusación constitucional contra la Ministra Yasna Provoste. Todos se culpan, se acusan, se insultan, se agreden. Para unos es una victoria, una llamada de atención a la ineficiencia y un freno a la corrupción. Para otros, que le hace mal al país, a la democracia, que es un error político que se pagará en las urnas, que es un asesinato cívico.

Sin embargo, luego de escuchar y ponderar muchos de los argumentos tanto de la Concertación como de la Alianza y que en definitiva son poco relevantes, me queda muy claro que el Gobierno tiene los peores asesores políticos que se podría tener, pues este es y ha sido un conflicto gratuito que se pudo evitar con un poco de sentido común y decisión.

Sentido común, pues para todos era evidente que Yasna Provoste tenía ambiciones políticas (se especulaba que sería candidata a Senadora) y que más temprano que tarde saldría del Ministerio, ergo, era una movida lógica pedirle la renuncia y problema resuelto. La derecha no habría tenido gratuitamente tanta exposición mediática y se resolvía de una plumada dos problemas.

Y decisión claro que faltó. La Presidenta -si lo recuerdan- en un principio no apoyó a la ex Ministra de Educación y luego de varias semanas -en que ella tampoco daba la cara y algunos Ministros pedían su renuncia- la comenzó a apoyar más por un tema de género (el famoso femicidio político apareció de nuevo) que por otra cosa. Lo que correspondía era pedirle la renuncia por tamaño desorden administrativo. Si un jefe no logra que todo funcione bien, no sirve simplemente.

Y no quiero referirme al triste espectáculo que dio la ex Ministra Provoste, enclaustrándose piadosamente en la Iglesia, ni a las interminables muestras de apoyo de todos los personeros de la Concertación -para no hablar del lobby que realizaron- pues me pareció de pésimo gusto. Esto lo debieron haber previsto. Un error político mayúsculo del Gobierno de la Presidenta Bachelet.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Fidel deja el poder en Cuba!

Esta semana la noticia internacional más interesante ha sido la que nos ha llegado desde Cuba. El histórico líder cubado, Fidel Castro, anunció que dejada la Presidencia de esa isla y la Comandancia en jefe del ejército, por problemas de salud que arrastra ya desde hace dos años.

Fidel, de 81 años, es un mito viviente, encarnó junto con ese otro gran personaje histórico que fue el Che Guevara los ideales libertarios de varias generaciones. Gran luchador, orador incansable, temerario, inteligente, Fidel, quiérase o no o se esté de acuerdo con él o no, es uno de los personajes históricos más importante de la segunda mitad del siglo pasado. Que lo diga sino Estados Unidos, que le ha hecho la guerra por varias décadas, sin mayores resultados.

Recuerdo cuando visitó Chile, durante el Gobierno de Salvador Allende. Aunque estaba muy chico, me quedaron dos cosas grabadas: La primera, que estuvo varios días recorriendo el país con Allende, y la segunda, que mi madre logró saludarlo y quedó encantada con él.

La verdad, que no se si dejara el poder o no, que si seguirá dirigiendo desde las sombras, como algunos suponen. No me importa. Fidel ya ha alcanzado un lugar de privilegio en la historia y toda nuestra América morena le debe mucho, con el pesar de algunos y del gran país del norte.


martes, 4 de diciembre de 2007

Chimpancés con buena memoria

En la mañana vi una noticia muy simpática, que decía de un experimento que demostraba que jóvenes chimpancés tenían mejor memoria de corto plazo (como una memoria fotográfica) que estudiantes universitarios. Consistía en ver por un brevísimo tiempo dígitos en una pantalla táctil y luego -una vez tapados por un recuadro blanco- había que tocarlos en orden ascendente. Era impresionante ver al chimpancé hacerlo con una velocidad y seguridad increibles

El chimpancé tuvo éxito en el 80% de los casos, mientras que los humanos no alcanzaron el 40%. Esta es la primera vez que este pariente nuestro nos supera en un proceso cognitivo, lo que no me sorprende mayormente, pues me ha tocado conocer muchas personas que creo que perderían con un chimpancé en muchas otras pruebas, sólo diferenciándose de éstos por el lenguaje.

martes, 27 de noviembre de 2007

Declaración de principios

¡Amo a las mujeres de bellos pies!

(Me aburrí de hablar de la contingencia nacional. Que los problemas con las platas del Transantiago; que nadie reconoce culpas ni errores -especialmente Ricardo Lagos-; que la DC pretende expulsar al senador Adolfo Zaldívar de sus filas por firmar una carta cerrando filas con la Derecha; que la Concertación perdió su mayoría en el Senado y que está próxima a desaparecer; que se intenta por todos los medios de minimizar al candidato de Renovación Nacional, aún a costa de levantar a Lavín; en fin, todo huele mal en la política nacional, los cálculos pequeños, la increíble arrogancia y ambición de algunos políticos, el poderoso imán que es el poder para aquellos que se llaman "servidores públicos", nada vale la pena comentar con detalle)

miércoles, 17 de octubre de 2007

Bacheletista-Aliancista?

Las últimas semanas han sido pródigas en noticias del ámbito político. Un remezón de impacto mundial fue el encarcelamiento de la familia Pinochet Hiriart en pleno, como consecuencia del enriquecimiento ilícito del ex dictador chileno y sus cuentas secretas en el extranjero, pero como para mí (y para la derecha toda, que cada vez se desentiende más del asunto) el tema Pinochet es pasado, no me mereció mayores comentarios.
El publicitado Congreso de la DC -que llenó las portadas de diarios y los noticieros de la TV local- fue también noticia el fin de semana recién pasado, con Adolfo Zaldívar como personaje (villano o héroe, según se mire) principal. Creo, sin embargo, que no estuvo a la altura de las expectativas que se crearon, incluso entre los propios democratacristianos, pues no se avanzó prácticamente en ningún tema y menos sobre un posible precandidato presidencial de esos colores, que le pueda hacer sombra a los que actualmente están corriendo, con Sebastián Piñera como avanzado líder.
Y a propósito de este empresario-político, llegó de una extensa gira por varios países europeos (lobby internacional que le llaman) criticando fuertemente a Joaquín Lavín por sus últimas actuaciones, un tanto erráticas desde que integra la Comisión para la superación de la pobreza.
Aquí llegamos, por último, al punto central que quería tratar. Este sempiterno candidato presidencial se declaró Bacheletista-Aliancista, provocando un verdadero terremoto en su sector, con airadas reacciones de moderados y duros (o moros y cristianos, en otras palabras). Sólo parece haber convencido a algunos políticos, entre ellos al inestable Longueira.
¿Pero que hay detrás de esta extraña declaración? Según Lavín, hay que apoyar al gobierno de la Bachelet, para que en estos 30 meses que le quedan le vaya bien; que en el mundo desarrollado se da esta suerte de colaboracionismo entre partidos y coaliciones antagónicas y otras frases por el estilo.
Puede ser, no dudo de sus buenas intenciones, pero creo que esto apunta a un objetivo superior; hay una planificada estrategia detrás de este nuevo estilo que debería volver a darle a Lavín un protagonismo perdido, es decir, me parece que sólo es un nuevo recurso de posicionamiento, ingenioso y arriesgado, apuntando principalmente a bajar del sitial que hoy ocupa Sebastián Piñera, como principal candidato de la oposición a La Moneda.
En poco tiempo más sabremos con más certeza de que se trata esto de ser Bacheletista-Aliancista.

miércoles, 18 de abril de 2007

Desaciertos del gobierno

Ayer el gobierno sufrió un nuevo y duro golpe, al no aprobarse el proyecto de depreciación acelerada en el Senado, el que deberá pasar a comisión mixta para su análisis por las comisiones de Hacienda de la Cámara baja y del Senado. Finalmente, y esto es a título personal, el proyecto será aprobado, pero no antes de negociar nuevas medidas que apunten a solucionar los verdaderos problemas de las pymes, que se han visto totalmente despreciadas por el actual gobierno.
Recordemos que este proyecto es parte importante del plan Chile Invierte, el que se supone va en directo beneficio de las pymes. Sin embargo, es mayoritaria la opinión -incluida la mía- que solo favorece a las grandes empresas, las que no necesitan más ayudas ni beneficios estatales.
Por lo mismo, me parece muy desacertado el lobby que ha realizado el gobierno con las grandes agrupaciones gremiales (CPC, entre otras) para que éstas traten de influir en los parlamentarios opositores, dejando una vez más fuera de las conversaciones a las pymes, las supuestas favorecidas por las medidas del plan Chile Invierte.
Y los desaciertos suman y siguen. Me parece poco adecuado el proyecto de ley que modifica la ley de enseñanza, especialmente en lo que respecta al lucro y a la selección. Esto provocará un desinterés del sector privado en la enseñanza, perdiéndose importantes proyectos educativos de calidad, al limitar la legítima ganancia, como en cualquier otra actividad productiva. Asimismo, la selección, evitando la discriminación, no puede quedar de lado. Lo que claramente debe pasar es que la subvención estatal debe ser diferenciada y no homogénea como hasta ahora, otorgando muchos más recursos a los sostenedores que trabajen con alumnos con mayores riesgos. Hay como una improvisación latente en el proyecto, que poco dice relación con la calidad de la educación, atacando factores anexos y no yendo al meollo del problema, que es la pobrísima calidad de la educación.
Pero los desatinos no se quedan allí. La Presidenta Michelle Bachelet, poco asesorada al parecer en temas comunicacionales, se ha despachado dos entrevistas en las que apela al instinto y a los sueños para gobernar. Mala cosa me parece. Si le hubiera hecho caso a su instinto no habría autorizado el funcionamiento del Transantiago en febrero pasado y duerme con un papel y un lápiz a la mano para anotar lo que sueña. ¿? Ambas declaraciones no la dejan muy bien parada como gobernante.
Y para no hacer eternos estos comentarios (o críticas derechamente), me referiré por último al gabinete, el que me parece no está muy afinado. Ricardo Lagos W. se mandó la más grande voltereta de los últimos tiempos al decir que no dijo lo que todos oímos en TVN sobre que el ex Ministro Espejo fue el responsable de poner en marcha el Transantiago. Luego tuvo que excusarse con todo el munco, incluido el propio Espejo y la presidenta de la DC, senadora Alvear. Y los Velasco tampoco lo han hecho muy bien. Belisario metió las patas hasta el fondo al nominar a una persona vinculada al caso Spiniak a dirigir ChileDeportes, la que duró menos de dos días en su cargo; y Andrés, el todopoderoso Ministro de Hacienda, no baja del Olimpo que le da su innegable capacidad técnica y no escucha las quejas sobre el tema pyme de parte importante del espectro político nacional, incluido importantes senadores oficialistas, como Ominami y Zaldívar. Y desacertado también en su constante desaire a asociados y agrupaciones de pymes, como Conapyme, que no ha sido escuchada en este importante tema.

viernes, 2 de marzo de 2007

Añoranzas

¿Qué pasó con nuestro Metro? Sólo hace unos meses atrás, seguía siendo un orgullo para nuestra ciudad. Cómodo y rápido. Limpio y expedito. Era un agrado subirse en verano para evitar el inclemente sol.
Ahora, en cambio, convertido en el eje principal del Transantiago, es un verdadero martirio. Y lo peor de todo es que estamos obligados a usarlo, pues la locomoción colectiva cubre un porcentaje mínimo de los antiguos recorridos (las añoradas micros amarillas, con todos sus defectos, siempre estaban disponibles: uno salía a la calle y tenía múltiples alternativas). Pero sigamos con el Metro; de ser el mejor medio de transporte, hoy no da un servicio de calidad, pues el hacinamiento es intolerable, los accesos pequeños crean largas colas, los andenes se hacen estrechos (espero que no suceda un accidente con la presión que ejerce la masa tratando de entrar a los trenes), se dificulta entrar a los trenes ya que la cantidad de gente que sale es demasiado -no sería mala idea destinar accesos únicos para salida e ingreso, de modo que mientras se desocupa por un lado se llena por el otro- en fin, es un desastre que se agravará aún más con la entrada de casi 700.000 escolares en las dos siguientes semanas y de los cientos de miles de universitarios que aun gozan de sus vacaciones, lo que hará colapsar totalmente ciertas estaciones y no veo cómo lo van a solucionar.
Pero no hay que cargarle todas las culpas al Metro, sino que al proyecto Transantiago en general, pésimamente diseñado (parece que las encuestas "origen-destino" que se hicieron en su oportunidad fueron contestadas por muy pocos santiaguinos, ya que al parecer en éstas se basaron para diseñar los recorridos).
Es muy claro que los mayores problemas se encuentran en las comunas periféricas, pero no es menos cierto que todos nos hemos visto perjudicados de una u otra manera. Mi caso, aunque viva cerca del Metro, es un vivo ejemplo. Para llegar a mi oficina, ubicada en pleno centro de Santiago, tenía a mi disposición al menos 10 recorridos de microbuses que me servían (me bajaba en Santo Domingo con Puente), por lo que llegaba en diez minutos a mi oficina. Para la vuelta, tenía aún más opciones en calle Merced, para llegar a mi destino (Providencia con Miguel Claro), además que tenía a mis pies el Metro que tomaba en días de lluvia o de mucho calor.
Hoy en día no existe ningún recorrido que me sirva (salvo dos que pasan por la Alameda y me dejan a seis o siete cuadras de mi trabaja), obligándome a tomar el Metro como única alternativa viable (Ok, me pueden decir que puedo caminar -total 2,5 Km hace bien y media hora de ejercicio me serviría para bajar de peso- o tomar taxi, pero no son las mejores opciones- encontrándome con las pésimas condiciones antes señaladas. Mejor calidad de vida, jamás; más rápido, quizás algunas veces.
Y este es un ejemplo nada de grave a decir verdad, que no se compara con lo que tienen que sufrir tantos otros que no tienen opciones, o que tienen que levantarse horas más temprano o caminar varios kilómetros y hacer varios transbordos, etc.
Se dice que la contaminación ha disminuido; que la congestión también; es cierto hasta ahora, pero me parece que todo ello se compensará con la enorme cantidad de autos que empezarán a circular por la ciudad, lo que llevará esos niveles de contaminación a los mismos de siempre o quizás más altos.
No me gusta ser tan crítico, pero la verdad es que no me ha gustado el Transantiago. Espero que funcione, que el cambio cultural a que se refieren las autoridades -que no ocupan por supuesto el Transantiago- se concrete y este sistema, más temprano que tarde, empiece a funcionar bien.

domingo, 28 de enero de 2007

La Pequeña Gigante

Nadie en Santiago ha podido sustraerse del embrujo de la "Pequeña Gigante", esa enorme y hermosa marioneta gigante que trae la compañía gala de teatro callejero Royal de Luxe, poniéndole broche de oro al festival de teatro "Santiago a Mil 2007".
Cientos de miles de chilenos (sí, muchos han venido de provincias especialmente para ver este espectáculo) han podido observar de cerca a esta maravilla, de siete metros de altura y con casi treinta toneladas de peso, que fascina por igual a chicos y grandes, de una ternura impresionante, tan bien accionada que pareciera viva. El trabajo de sus gestos, de sus ojos es simplemente genial, si se tiene la impresión que mirara todo a su alrededor.
Como podrán adivinar, he sido uno más de los que han caido rendido a su encanto. Tuve el privilegio de verla en la Plaza de Armas de Santiago, en la tarde del viernes pasado, desde un sexto piso, lugar que me daba una excelente perspectiva de todo lo que significado esto para Santiago. La gente reunida era impresionante. Se calculaba en más de 30 mil personas sólo en ese lugar, la que seguía admirada cada movimiento de la Pequeña Gigante, hasta verla acostarse y descansar en su enorme cama, para seguir al día siguiente con su tarea, encomendada por la propia Presidenta de la República, capturar a un gigante rinoceronte, el que -debido al nerviosismo de la ciudad- ha causado algunos destrozos por todo el centro de Santiago, tal como nos muestra la fotografía, de dos microbuses destruidos frente al Palacio de La Moneda.
La magia de la historia, la ilusión de ser parte de un proyecto tan vivo y cercano a la gente, la fuerza de la representación magistral que logran sus liliputenses operadores, se conjugan para crear un espectáculo como no se había visto nunca por estos lados. Familias enteras disfrutando de una fantasía colectiva que ha revolucionado la capital. En muchos puntos de ésta hay rastros del paso del asustado rinoceronte y todos queremos ser parte del momento en que la Pequeña Gigante lo encuentre y lo calme, sentirnos participando de una historia única y nuestra, que nos haga olvidar todos nuestros problemas y vivir por algunos minutos un verdadero cuento de hadas, en que todo es posible.
Sin duda, este ha sido un enorme acierto, con una covertura mediática impresionante, de un éxito insospechado aún para los propios organizadores, que debe hacernos pensar en muchísimas cosas, como país, como sociedad. Tratar de responder el por qué la gente se volcó en masa a ver este espectáculo, que prendió en todos los niveles de la población; explicarnos qué gatilló que todos hablaran de esta marioneta, que todos quisieran estar cerca de ella y que nadie quedara indiferente ante el paso de ella; intentar desentrañar que fibras tocó de la población que la animó a participar, a divertirse, en fin, muchas preguntas que deberán encontrar respuesta (a niveles sociológicos y sicológicos) que pueden servirnos para crecer como sociedad.

domingo, 14 de enero de 2007

No creo en el Transantiago

Definitivamente, no creo en el Transantiago, el nuevo sistema de transporte público que hará su ingreso formal y definitivo el próximo 10 de febrero en nuestra capital. Y menos en que se haya fijado una tarifa de $ 380 por los próximos seis meses. ¿A quién pretenden engañar? Con esta tarifa no puede financiarse el servicio, o alguien creerá que todos los transbordos -que serán gratuitos en un comienzo- se financiarán sin recibir dinero.
No me lo creo. No creo que haya habido una buena planificación. El Metro colapsará cuando empiecen las clases en marzo y esté todo el mundo en Santiago. Si ya es casi imposible usar el Metro en las horas punta (que tienen una tarifa alta para evitar tanta afluencia), qué sucederá en los primeros meses de funcionamiento, en que la tarifa alta bajará a $ 420 y se estima que llegará el doble de gente a las estaciones.
No veo solución para esto. No basta con tener más guardias y guías, pues las estaciones y los andenes no darán abasto simplemente. Parece que las autoridades no han ido a la Estación Tobalaba en las horas críticas, pues es simplemente un caos.
Pero volviendo al Transantiago, no me cabe duda que el sistema colapsará rápidamente y nos veremos enfrentados a innumerables soluciones de parche, como ocurre frecuentemente en Chile. Las tarifas deberían subir bruscamente para hacer viable el sistema, ya que, entre otros problemas, el sistema de pago con la tarjeta Bip provocará una merma de ingresos para las empresas operadoras, pues no se podrá controlar a todo el que sube a las ¿¡modernas?! máquinas que sirven los recorridos de acercamiento ni a las que cubren los tramos llamados troncales. En las horas puntas, muchas personas suben por las puertas traseras o empujándose por la puerta delantera, las que no podrán (y no querrán en muchos casos) pagar su tarifa. No podrán poner guardias ni inspectores para esto, lo que redundará en menores ingresos para los operadores, los que se verán forzados a subir las tarifas.
Y no quiero agregar nada respecto a los trayectos y sucesivos transbordos que nos veremos obligados a hacer para llegar a nuestros destinos, pues me parece contrario a la supuesta mejora en la calidad de vida que nos traerá este nuevo sistema. No me pueden decir que le mejorará la calidad de vida a un obrero que necesitaba tomar una sola locomoción para llegar a su destino (y quizás muchas veces iba cómodamente sentado, aunque el bus fuera lleno) y ahora deberá hacer varios transbordos -bus de acercamiento, luego un Troncal que lo llevará al Metro y quizás otro bus de acercamiento para llegar a su destino final- lo que implicará malos ratos, esperas, atochamientos y hasta un mayor tiempo de espera, sin contar que más temprano que tarde tendrá que pagar muchos de esos viajes que por ahora serán gratuitos.
Hay varios otros aspectos que me merecen reparos, pero sólo llegaré hasta aquí. En síntesis, no creo en el Transantiago.

miércoles, 18 de enero de 2006

Libertad de expresión y cobardía

Estoy absolutamente de acuerdo con la libertad de expresión, y en general, con todas las libertades civiles. Soy enemigo de los absolutismos y soy por naturaleza tolerante, tanto en temas políticos como religiosos. Pero debo discrepar, en la forma y en el fondo, de la columna de opinión de Hermógenes Pérez de Arce, publicada hoy en El Mercurio. (pinche aquí para leerla, del sitio web del diario).
Todos conocen la posición política de dicho personaje, ultraderechista y pinochetista acérrimo, enemigo al parecer de la democracia y la voluntad popular. En su columna ataca escandalosamente a nuestra Presidenta electa, Michelle Bachelet. Festina con momentos tan duros como fueron la lucha contra la dictadura, critica a la Presidenta Bachelet por su militancia política y por su cercanías con personeros de la opisición al régimen dictatorial, ataca al padre de la Presidenta, llamándolo conspirador y dando por falsas las torturas recibidas por el General Bachelet, aduciendo que su muerte se debió a exceso de deportes no acordes con sus problemas cardíacos, en fin, una serie de viles ataques.
Y todo a raíz de las palabras del Cardenal Francisco Javier Errázuriz, quien expresó, a propósito del triunfo eleccionario de Bachelet, su alegría "de que en esta elección Chile haya elegido a una persona que es símbolo de la paz entre nosotros, de un país reconciliado. Alguien que fue golpeada por el odio, que prefirió superar ese odio a través de la comprensión, de la tolerancia y del amor, es un gran signo de esperanza".
Estas hermosas palabras, que reflejan muy bien a la Presidenta Bachelet, fueron el detonante para que el Sr. Pérez de Arce dejará escapar tanto odio y rencor, que por lo demás está añejo, pasado de moda y no va con los tiempos actuales, en que todos queremos un Chile mejor, sin las odiosidades del pasado. En síntesis un ataque cobarde.